Ante un lleno total en la Plaza Armillita, se presentó el mejor espectáculo de jinetes de toros: Cuernos Chuecos, con su Tour de la Victoria; en el que se presentaron más de 30 montas que emocionaron a los amantes de la adrenalina con vaqueros que demostraron que son verdaderos adictos al peligro.

Saltillo fue una sede más, en la travesía de estos jinetes a lo largo del país, en donde los mejores vaqueros de Estados Unidos, Brasil y México, seenfrentan a las imponentes vestias de más de mil kilos de peso que peganpo derosas vueltas y reparos en la arena.

Después de dos rondas en la que los toros salieron victoriosos la mayor de las veces al deshacerse de sus jinetes, fueron sólo los mejores quienes llegaron a la ronda final buscando la hebilla de campeón y el premio de 10mil dólares.

Fueron los guanajuatenses Alfonso y Jesús Orozco, además de Raúl Galván junto al brasileño Marcelo Núñez y el texano Clayton Foltyn quienes consiguieron hacer la mayor cantidad de puntos al conseguir los ocho segundos en el cronómetro y colocarse entre los mejores cinco para colarse a las montas definitivas; Héctor Cardona, el único saltillense de la competencia, se quedó relegado, sin embargo tuvo un gran mérito al subirse a las vestias aún con su brazo, el del perfil natural, lastimado, quedándose a centésimas de completar el tiempo oficial.

Jesús Orozco se quedó con el primer lugar al realizar tres montas completas, incluyendo la ronda final, para conseguir una suma final de 243 puntos; por su parte Marcelo Núñez, con 173 puntos, y Raúl Galván, con 171.5 unidades, se llevaron el segundo y tercer peldaño respectivamente.

En el evento fueron reconocidos los ganaderos Adolfo López y Samuel Pedredo por aportar los animales, que por su gran calidad, aportan la mayor cantidad de puntos para los jinetes.

Con un ambiente totalmente familiar en el que las edecanes con lluvias de regalos, los payasos de rodeo con sus rutinas, los bull figthers rescatando a los vaqueros caídos y los jinetes realizando sus mejores montas; los aficionados de Saltillo se llevaron un gran sabor de boca.